Bruno Guimarães, centrocampista de la selección brasileña, criticó este martes unas polémicas declaraciones del presidente de la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol), Alejandro Domínguez, quien afirmó que una hipotética ausencia de los clubs brasileños en la Copa Libertadores sería como Tarzán sin la mona Chita.
"El presidente de la Conmebol tiene muchas cosas de las que preocuparse antes que hacer ese tipo de bromas", lamentó Bruno Guimares, jugador del Newcastle, en una rueda de prensa en Brasilia, en vísperas del partido contra Colombia en la liguilla sudamericana de clasificación para el Mundial 2026.

Bruno Guimaraes, en conferencia de prensa
Guimarães censuró también la gestión del máximo órgano del fútbol sudamericano en el caso de racismo que sufrió el joven delantero brasileño del Palmeiras Luighi Hanri, quien compareció ante las cámaras de televisión llorando después de un partido de la Copa Libertadores sub-20 contra Cerro Porteño, cuya afición le llamó mono.
"El castigo a Cerro Porteño, para mí, fue una falta de respeto tremenda", expresó Bruno Guimaraes.
El internacional brasileño evitó extenderse en sus críticas a la Conmebol por miedo a una sanción, pero pidió a la entidad "cumplir la ley definitivamente" en los casos de racismo.
La sanción que originó la polémico
La Conmebol castigó el episodio con una multa de 50.000 dólares al club paraguayo, prohibió el acceso al público en los partidos en los que el equipo participara en la Libertadores sub-20 y ordenó publicar en sus redes sociales una "campaña comunicacional de concientización contra el racismo". Además, suspendió por dos partidos al técnico del equipo, Daniel Achucarro.
Fue entonces cuando la presidenta del Palmeiras, Leila Pereira, al considerar que la sanción como leve, sugirió que los clubs brasileños deberían unirse a la Concacaf, la confederación de fútbol del Centro y Norte de América, si la Conmebol no consigue cohibir el racismo en los estadios.
El lunes, durante el sorteo de la fase de grupos de la Copa Libertadores, Domínguez convocó a las federaciones y a los Gobiernos sudamericanos a una reunión para enfrentar el racismo de forma conjunta, pero sus posteriores declaraciones asociando a los clubs brasileños con Chita eclipsaron todos los esfuerzos.
"Eso sería como Tarzán sin Chita, imposible", afirmó el jefe de la Conmebol a los periodistas al ser preguntado sobre una Copa Libertadores sin equipos brasileños, que han dominado la competición en los últimos años.
Las disculpas de Domínguez
Ante el revuelo generado, Domínguez se disculpó este martes, en un comunicado compartido en sus redes sociales, por haber usado una "frase popular" con la que, aseguró, no tuvo "la intención de menospreciar ni descalificar a nadie. La Conmbol Libertadores es impensable sin la participación de clubs de los 19 países miembros".
En su comunicado, Domínguez aclaró que siempre ha "promovido el respeto y la inclusión en el fútbol y en la sociedad", que defendió como "valores fundamentales para la Conmebol".
"Reafirmo mi compromiso de seguir trabajando por un fútbol más justo, unido y libre de discriminación", añadió el titular del organismo rector del fútbol sudamericano.